DANZA EDUCATIVA. APRENDER, CREAR Y CRECER A TRAVÉS DEL MOVIMIENTO
La danza educativa es un enfoque que aúna dos elementos: la danza como elemento educador y la danza como elemento creativo y favorecedor de la creatividad.
En esta perspectiva, la danza no tiene como finalidad el aprendizaje de una coreografía, sino que se convierte en una herramienta educativa donde el alumno explora, experimenta y resuelve problemas de manera creativa.


MUCHO MÁS QUE BAILAR…
La danza educativa no persigue la danza como fin en sí misma, sino como medio para fomentar valores como la igualdad, la empatía, el respeto o la tolerancia. También sirve para trabajar aspectos como: conciencia corporal, trabajo grupal, relación con los demás, ritmo, creatividad y desarrollo cognitivo, físico y emocional.
Esta intervención educativa no tiene límite de edad pudiendo ser adaptada a un ámbito profesional y no profesional con las pertinentes concreciones curriculares. Para ello, el o la docente debe ser sensible a las características y necesidades del alumnado, los ideales del centro donde va a intervenir y las condiciones reales del lugar donde se van a desarrollar las sesiones.
¿QUÉ ENTENDEMOS POR DANZA EDUCATIVA?
La danza educativa es un enfoque pedagógico que utiliza el movimiento como herramienta de aprendizaje, favoreciendo el desarrollo cognitivo, emocional y social del alumnado y un aprendizaje significativo a través de la creatividad, la expresión y la cooperación.
